Buenas prácticas para no perder el ritmo de trabajo desde tu casa

Que la productividad baja con el trabajo desde casa es un mito. La responsabilidad que cada persona asume con su trabajo no depende exclusivamente de la supervisión de un jefe. Trabajar por objetivos y no por horarios es una de las ventajas del teletrabajo. Depende de vos la manera en que hagas valer las horas que dediques a tus tareas. El desempeño se relaciona con el cómo y cuándo alcanzas las metas planificadas.  

Para organizar la jornada laboral en casa, es una buena idea establecer una lista de pequeños objetivos y plasmarla en un calendario de trabajo propio. Es cierto que hay que cumplir con tus obligaciones pero tampoco hay que desdibujar tanto la rutina y pasar el día entero trabajando. Sin duda eso exige en lo personal tener una gran dosis autodisciplina, pero el teletrabajo en éstos momentos te permite cuidarte a vos mismo y tus seres queridos, ¿Qué mayor motivación que esa?

Otra propuesta para mantener un buen ritmo de trabajo es mantener en la jornada los espacios de ocio y actividad física. Eso te brindará energías renovadas para el momento en que debas quedarte quieto y concentrado. Incluso, podés experimentar tomar descansos durante el tiempo de trabajo, similares a las pausas que hacías en la oficina para charlar con un compañero o tomar un café. 

Otros beneficios del trabajo en casa son la flexibilidad horaria. Podés acomodarte a las rutinas de la casa. Si son dos los adultos que deben hacer homeoffice y tienen hijos a cargo, se recomienda alternar turnos para no tener constantes interrupciones. 

Organizas tu tiempo, trabajás desde el lugar que estés más cómodo y al no desplazarte, ahorrás tiempo y dinero. Experimentar el teletrabajo es una experiencia que desafía tus limitaciones y a la larga te enriquece como persona y trabajador.